MIÉRCOLES 22 DE JULIO DEL 2026

 

AYER

 

Durante la jornada de ayer, la discusión política en la Asamblea Legislativa estuvo marcada por dos asuntos estrechamente relacionados: la negociación del proyecto de eurobonos y el anuncio de una amplia agenda de reformas fiscales por parte del Poder Ejecutivo. Aunque ambos temas se han presentado públicamente como componentes de una estrategia para atender las necesidades financieras del Estado, las conversaciones evidencian que el Gobierno todavía no cuenta con una ruta política consolidada ni con los acuerdos legislativos necesarios para impulsar sus principales propuestas.

 

En cuanto a los eurobonos, la segunda mesa de trabajo celebrada en la Comisión de Asuntos Hacendarios permitió profundizar en las necesidades de financiamiento y en los vencimientos de deuda que deberá enfrentar el país durante los próximos años. Sin embargo, la negociación continúa en una etapa preliminar y sin acuerdos concretos. La principal diferencia se concentra en la pretensión gubernamental de obtener una autorización por $13.500 millones, distribuida en nueve emisiones anuales de $1.500 millones hasta 2034. Para las fracciones de oposición, esta propuesta no solamente representa un monto elevado, sino que concedería al Poder Ejecutivo una autorización que comprometería decisiones correspondientes a varias administraciones futuras.

 

Por esta razón, el monto y el plazo se perfilan como los dos componentes técnicamente negociables del proyecto. El oficialismo ha reconocido que existe disposición para reducirlos, pero hasta el momento no ha señalado cuál sería la autorización mínima que considera suficiente. Por su parte, Liberación Nacional tampoco ha definido el monto específico que podría respaldar, aunque sí ha descartado aprobar la totalidad de los $13.500 millones. Esto permite anticipar que una eventual salida política podría consistir en una autorización parcial, limitada a un número menor de emisiones y acompañada de mecanismos adicionales de control legislativo. No obstante, esa posibilidad aún no se ha traducido en una propuesta concreta y las mesas de trabajo deberán continuar durante la próxima semana.

 

La negociación tampoco se limita a las condiciones financieras del endeudamiento. Tanto Liberación Nacional como el Frente Amplio han vinculado sus votos a compromisos políticos que trascienden el contenido inmediato del proyecto. El PLN exige que el Gobierno reconozca y atienda la deuda estatal con la Caja Costarricense de Seguro Social y que garantice los recursos destinados a seguridad, mientras que el Frente Amplio condiciona cualquier respaldo a que el Ejecutivo descarte públicamente un eventual aumento del IVA sobre productos de la canasta básica. El oficialismo ha calificado algunas de estas exigencias como difíciles o imposibles de cumplir, pero al mismo tiempo reconoce que necesita mantener abierta la negociación, pues la iniciativa requiere al menos 38 votos y, por tanto, no puede avanzar únicamente con el respaldo de la bancada gubernamental.

 

En consecuencia, los eurobonos se han convertido en una negociación política más amplia, dentro de la cual la oposición procura utilizar la necesidad de financiamiento del Gobierno para obtener compromisos en materia social, presupuestaria y tributaria. La discusión ya no gira únicamente alrededor de si el país debe acudir al mercado internacional, sino sobre la extensión de la autorización, los controles que se impondrán al Ejecutivo y las concesiones que estará dispuesto a realizar para construir la mayoría calificada. El Gobierno sostiene que existe una presión permanente derivada de los vencimientos de deuda externa, pero todavía debe demostrar que una autorización de largo plazo constituye la alternativa más conveniente y que no se transformará en un cheque en blanco para esta y las siguientes administraciones.

 

Este proceso coincide con el anuncio de una agenda fiscal compuesta por 24 proyectos de ley que serán presentados paulatinamente entre agosto de 2026 y febrero de 2027. El primer bloque incluiría 15 iniciativas, seguido por seis proyectos adicionales en octubre y, posteriormente, por reformas estructurales al Código de Normas y Procedimientos Tributarios, la Ley del Impuesto sobre la Renta y la Ley Orgánica del Ministerio de Hacienda. Entre los objetivos anunciados se encuentran combatir el uso de facturas falsas, fortalecer las potestades de la Administración Tributaria, perseguir la evasión y el contrabando e implementar un esquema de renta global que acumule las distintas fuentes de ingreso de los contribuyentes para determinar su obligación tributaria.

 

Sin embargo, el anuncio gubernamental abrió un nuevo frente de incertidumbre debido a que la mayoría de los textos todavía no ha sido presentada ante la Asamblea Legislativa. La oposición ha cuestionado que se anuncie un paquete fiscal de gran amplitud sin precisar el contenido, el rendimiento esperado, los sectores afectados ni la relación entre las distintas iniciativas. También resulta contradictorio que el Ejecutivo plantee una necesidad fiscal urgente, pero programe la presentación de las reformas más importantes hasta febrero de 2027. Desde el punto de vista legislativo, esto impide realizar por ahora una valoración integral de la propuesta y obliga a considerar el anuncio como una declaración de intenciones, más que como una agenda fiscal lista para ser negociada.

 

Asimismo, las primeras reacciones anticipan una discusión compleja sobre la distribución de la carga tributaria. Liberación Nacional ha advertido que no respaldará iniciativas que afecten los ingresos de las familias, la producción o el empleo, mientras que el Frente Amplio reclama una agenda orientada a gravar a los sectores de mayor capacidad económica y mantiene su rechazo a cualquier aumento del IVA sobre la canasta básica. La posibilidad mencionada por el Gobierno de diferenciar el tratamiento tributario de estos productos según el nivel de ingreso ha generado aún más dudas, pues no se conoce el mecanismo mediante el cual podría aplicarse esa distinción.

 

El anuncio también contempla una contención del gasto del 5 % durante lo que resta de 2026, aplicada sobre recursos que ya habían sido incorporados al Presupuesto Ordinario de la República. Esta decisión deberá observarse con atención, especialmente por sus posibles efectos sobre la ejecución institucional y sobre sectores prioritarios como educación, salud, seguridad e inversión pública. Aunque el Gobierno presenta la medida como un ejercicio de eficiencia, una reducción generalizada sin criterios sectoriales claramente definidos podría profundizar problemas de subejecución o limitar la capacidad de las instituciones para cumplir sus metas.

 

En términos políticos, la coincidencia entre la negociación de los eurobonos y la presentación del paquete fiscal coloca al Poder Ejecutivo ante una dificultad adicional. Mientras solicita a la oposición una autorización amplia para acudir al endeudamiento externo, también anuncia reformas tributarias, restricciones al gasto y cambios estructurales cuyos textos todavía no se conocen. Esto puede fortalecer la posición negociadora de las fracciones opositoras, que demandarán mayor claridad sobre la estrategia fiscal integral antes de conceder una autorización de endeudamiento que abarcaría varias administraciones. Por ello, durante las próximas semanas será necesario observar si el Gobierno logra articular ambas discusiones dentro de una propuesta coherente o si, por el contrario, la falta de precisión termina dificultando tanto el avance de los eurobonos como el de la nueva agenda tributaria.

 

HOY

 

Para este jueves 23 de julio, el Plenario Legislativo se encuentra sesionando extraordinariamente desde horas de la mañana. La modificación del horario responde a la necesidad de liberar el recinto y disponer del tiempo requerido para preparar la logística de la sesión solemne que se celebrará mañana, viernes 24 de julio, con motivo de la conmemoración del 25 de julio, Día de la Anexión del Partido de Nicoya a Costa Rica. En consecuencia, se prevé una jornada legislativa reducida y condicionada por los preparativos protocolarios, mientras las principales negociaciones políticas sobre eurobonos y reformas fiscales continuarán desarrollándose fuera del Plenario y retomarán mayor intensidad durante la próxima semana.

 

                                                                                      PREDICTA S.R.L

                                                                                   Cédula 3-102-13416

 

 

Emmanuel Ferrer Venegas                                                                                                                Arturo Ferrer Schlager

   Cédula 1-1568-0284                                                                                                                         Cédula 1-0500-0784