VIERNES 2 DE MAYO DEL 2025
AYER
El primero
de mayo de 2025 marcó el inicio de la cuarta y última legislatura del período
constitucional 2022-2026 en la Asamblea Legislativa de Costa Rica. Como es
tradición, la jornada comenzó con la instalación formal del nuevo período y la
elección del Directorio legislativo, en una sesión que se extendió durante más
de siete horas y que evidenció, una vez más, las dinámicas de poder y
negociación entre las fracciones parlamentarias.
Rodrigo
Arias Sánchez, diputado del Partido Liberación Nacional, fue reelecto como
presidente del Congreso por cuarto año consecutivo, con el respaldo de 33
diputados. Este hecho lo convierte en el segundo legislador en la historia del
país en ocupar la presidencia legislativa durante los cuatro años del
cuatrienio. La reelección de Arias no solo refleja su habilidad para tejer
alianzas interfraccionales, sino también el consenso
tácito de varios sectores en torno a su papel como figura de estabilidad institucional
en un contexto de alta fragmentación política.
Junto a
Arias, el resto del Directorio se conformó con representantes de varias
bancadas. La vicepresidencia recayó en Vanessa Castro Mora del PUSC, quien
obtuvo un respaldo notable de 43 votos. Asimismo, el socialcristiano Carlos
Felipe García fue reelecto como primer secretario, luego de una segunda ronda
de votación contra su propia compañera de partido, lo cual dejó entrever
ciertas divisiones internas. La segunda secretaría quedó en manos de la
diputada independiente Gloria Navas, mientras que las prosecretarías fueron
ocupadas por Luz Mary Alpízar del oficialista PPSD y Geison Valverde del PLN.
Este reparto evidencia un equilibrio parcial, pero también dejó fuera del
Directorio a fracciones importantes como el Frente Amplio, el Liberal
Progresista y Nueva República, situación que generó críticas por lo que algunos
interpretaron como una exclusión deliberada en la repartición del poder
legislativo.
Tras la
elección, las jefaturas de fracción ofrecieron sus discursos inaugurales,
fijando el tono político del último año de la legislatura. Desde el PLN se
insistió en la necesidad de consensos para avanzar en temas prioritarios como
la reactivación económica, la seguridad y la simplificación de trámites. El
discurso del PUSC, por su parte, hizo énfasis en fortalecer las instituciones y
desarrollar infraestructura, mientras que el oficialismo —representado por el
PPSD— optó por un llamado a la colaboración entre poderes, pese a las tensiones
evidentes al interior de su propia bancada y la marginalidad política que
enfrentan en el Congreso.
Otras
fracciones, como Nueva República, manifestaron abiertamente su inconformidad
con la conformación del Directorio, advirtiendo sobre el riesgo de excluir
visiones conservadoras del órgano de dirección legislativa. A su vez, tanto el
Frente Amplio como el Liberal Progresista cuestionaron la falta de
representatividad, al tiempo que delinearon sus agendas: la primera enfocada en
la defensa de los derechos sociales y el gasto público, y la segunda, en la
fiscalización del Ejecutivo y el impulso de reformas económicas liberales.
Más allá de
la distribución de cargos, el inicio de esta última legislatura deja entrever
un año decisivo para el posicionamiento de liderazgos políticos con miras a las
elecciones nacionales de 2026. La continuidad de Arias al frente del Congreso
ofrece una señal de orden interno, pero también establece un alto estándar de
eficacia parlamentaria en un entorno donde los acuerdos resultan cada vez más
complejos. El margen para la improvisación se reduce y, en su lugar, el capital
político se medirá por la capacidad de incidir, aprobar proyectos clave y
comunicar logros legislativos en un momento de creciente escrutinio ciudadano.
En suma, el
primero de mayo no solo sirvió para cumplir con un mandato constitucional, sino
que trazó los contornos del último tramo del período legislativo: un año donde
la competencia política se agudizará, los márgenes de maniobra se estrecharán y
cada fracción buscará dejar su sello final en una legislatura marcada por la
dispersión de fuerzas, la negociación constante y una ciudadanía cada vez más
exigente.
PREDICTA S.R.L
Cédula 3-102-13416
Emmanuel Ferrer Venegas
Arturo Ferrer Schlager
Cédula 1-1568-0284
Cédula 1-0500-0784