DEPARTAMENTO DE COMISIONES

COMISIÓN PERMANENTE DE ASUNTOS AGROPECUARIOS Y RECURSOS NATURALES

 

ACTA DE LA SESIÓN ORDINARIA Nº70

(28 de febrero de 2007)

 

INDICE

 

AUDIENCIA:  Master Eugenio Trejos Benavides, Rector del Instituto Tecnológico de Costa Rica.  Ingeniera Nancy Hidalgo, Profesora de la Escuela de Ingeniería Agrícola. 3

 

 

A.-  DISCUSIÓN Y APROBACIÓN DEL ACTA  3

 

 

En discusión el acta N.º68. 3

Discutida.  APROBADA. 3

 

En discusión el acta N.º69. 3

Discutida.  APROBADA. 4

 

 

B.  CORRESPONDENCIA. 4

 

 

C.  DISCUSIÓN DE PROYECTOS DE LEY  4

1.  Expediente N.º16327.  Ley de Protección a las Obtenciones Vegetales. 4

 

 

 


PRESENTES LOS SEÑORES DIPUTADOS:  Salvador Quirós Conejo, Presidente;  Gladys González Barrantes;  Secretaria;  Luis Carlos Araya Monge;  Marvin Rojas Rodríguez; Nidia González Morera;  Ovidio Agüero Acuña; y José Joaquín Salazar Rojas.

 

ASESOR DEL DEPARTAMENTO DE SERVICIOS TÉCNICOS:

 

Lic. Carlos Alfaro.

 

AUDIENCIA:  Master Eugenio Trejos Benavides, Rector del Instituto Tecnológico de Costa Rica.  Ingeniera Nancy Hidalgo, Profesora de la Escuela de Ingeniería Agrícola.

 

EL PRESIDENTE:

 

Al ser las trece horas, catorce minutos, catorce segundos, se abre la sesión.

 

            Debo indicar que hay presentadas cuatro mociones de revisión y las veremos en el momento oportuno.

 

            Voy a decretar un receso hasta por cinco minutos.

 

            (Se procede de conformidad.)

 

            Se reanuda la sesión.

 

            Hay dos actas pendientes de aprobación.

 

A.-  DISCUSIÓN Y APROBACIÓN DEL ACTA

 

En discusión el acta N68.

 

            ¿Alguna observación al acta?

 

Discutida.  APROBADA.

 

En discusión el acta N69.

 

¿Alguna observación al acta?

 

            Tiene la palabra el diputado Luis Carlos Araya.

 

DIPUTADO ARAYA MONGE:

 

            Gracias, señor Presidente.

 

            Es para hacer algunas observaciones al acta, en la página 63, de mi intervención en el segundo párrafo, dice  “en estas cosas a todo el mundo se le cae el zapote” y es a “ todo mono”.  Luego en la página 64, de la misma intervención en el párrafo tercero, dice “vean ustedes que los dos calificaron” y es “que los dos descalificaron a la doctora Silvia Salazar”.

 

            En el párrafo que sigue dice:  ...Ella es una abogada especialista en temas de fitomejoramiento y la doctora Bustamante, quien es...”, ahí tiene que haber un signo de pregunta para que quede “y la doctora Bustamente ¿quién es?  Una tecnóloga de alimentos”.  Luego ahí mismo dice “hoy nos vimos a leer un discurso” y es “hoy nos vino a leer un discurso”.

 

            En el párrafo seis dice “eso no implica que en mi casa a veces discrepemos entre hermano y padres” y es “hermanos”.

 

            En la página 66 hay una interrupción mía que le hice al compañero Salazar, donde se repite “diputado”.  Muchas gracias, señor Presidente.

 

EL PRESIDENTE:

 

Discutida.  APROBADA.

 

            Vamos a revisar la correspondencia.

 

LA SECRETARIA:

 

B.  CORRESPONDENCIA.

 

LISTA

INSTITUCIÓN

FECHA DOC.

Nº OFICIO

PROYECTO

ASUNTO

TEC

23-02-2007

SCI-076-2007

Nº16327

CRITERIO

 

EL PRESIDENTE:

 

            Gracias,  señora Diputada.

 

C.  DISCUSIÓN DE PROYECTOS DE LEY

 

1.  Expediente N16327.  Ley de Protección a las Obtenciones Vegetales.

 

            Tenemos en audiencia al master Eugenio Trejos, Rector y Presidente del Consejo Universitario del Instituto Tecnológico de Costa Rica, a quien le solicitamos ingresar al salón de sesiones y le damos la más cordial bienvenida. 

 

            Favor de indicarnos el nombre de la señora que lo acompaña, para que conste en actas.

 

MASTER EUGENIO TREJOS:

 

            Me acompaña doña Nancy Hidalgo Dittel.  Ella es profesora de la Escuela de Ingeniería Agrícola, tiene una maestría en biotecnología y es candidata a doctora en el desarrollo sostenible.  Su tesis la  ha elaborado en el tema de sostenibilidad de la ingeniería genética. 

 

            Ella es quien me ha estado asesorando sobre el tema de UPOV y todas las leyes complementarias.  Muchas de las preguntas que podrán tener en esta Comisión, los señores y señoras miembros de ella, doña Nancy me asistirá en la aclaración de las deudas, sobre todo en temas muy técnicos que se derivan de la misma.

 

            También me gustaría plantear el pronunciamiento de nuestro Instituto Tecnológico de Costa Rica, que...

 

 

EL PRESIDENTE:

 

            Don Eugenio, vamos a presentarnos primero para recibirle como usted y la ingeniera Nancy Hidalgo se merecen. 

 

            Les voy a presentar a los miembros de la Comisión:  Tenemos a Alejandra Bolaños, asesora de la diputada Lorena Vásquez del PUSC;  Marvin Rojas, diputado del PAC; Nidia González Morera, diputada del PAC; Joaquín Salazar Rojas, diputado del PAC; Felipe Arguedas, asesor de don Marvin;  Marta Solano, asesora de doña Nidia;  Edgar Vargas, asesor de don Joaquín;  Hannia Durán, es la Técnica de la Comisión;  Gladys González, diputada del PLN; mi nombre es Salvador Quirós y Luis Carlos Araya, ambos del PLN; Ovidio Agüero Acuña, diputado PML; Ana Chacón Arroyo y Hugo Garita, mis asesores; Ernesto Jiménez, asesor de la doña Gladys; Abel Bonilla, asesor de don Ovidio;  Ingrid Rojas, asesora de don Luis Carlos; y el licenciado Carlos Alfaro, asesor de Servicios Técnicos. 

 

Les voy a explicar la dinámica.  Como siempre hemos acostumbrado, al principio damos un espacio de 30 minutos para que puedan referirse al proyecto que está en discusión, como ustedes lo tengan a bien.  Posteriormente abrimos un espacio de preguntas por parte de los señores Diputados, más o menos un espacio de cinco minutos por cada diputado.  Al final damos un pequeño espacio para que don Eugenio nuevamente se vuelva a referir al tema.

 

            Quedan en el uso de la palabra.

 

MASTER EUGENIO TREJOS:

 

            Le agradecería que me avise unos cinco minutos antes, para saber en la presentación por dónde voy, si la tengo que cortar o no.  Mi presentación la traía preparada para exponerla con video bean, pero me indican que tenía que haberlo solicitado de previo.

 

            Les rogaré tolerancia si por los efectos técnicos me mantengo dándole lectura a la exposición que había preparado.

 

            En primer lugar, el Instituto Tecnológico de Costa Rica respondiendo al artículo 2, inciso c) de nuestro estatuto orgánico, en el que se establece la acción integrada de la docencia, la investigación y la extensión, está orientada a contribuir al mejoramiento de la calidad de vida del pueblo costarricense, mediante la proyección de sus actividades a la atención y solución de los problemas prioritarios del país, a fin de edificar una sociedad más justa.   También busca la vinculación permanente con la realidad costarricense como medio de orientar sus políticas y acciones a las necesidades del país.

 

            Ello, por cuanto este es siempre una pregunta del por qué una rector y una universidad participa decididamente en todo el tema de la discusión nacional, sobre el TLC.

 

            Nuestro Consejo también ha planteado la imperiosa necesidad de abrir espacios de diálogos en relación con la aprobación de este Tratado, en atención a los evidentes  riesgos y amenazas a la calidad de vida de amplios sectores del pueblo costarricense, a la biodiversidad, a las instituciones públicas, a  la seguridad alimentaria, a la micro, pequeña y mediana empresa.  Por ello, nuestro Consejo también ha planteado a partir de los pronunciamientos de las distintas instancias que conforman el Instituto, en el documento que se denominó “Análisis de diversos aspectos del TLC entre Centroamérica y República Dominicana” a la luz de los informes de los notables, la posición de las escuelas y departamentos, el cual recibió un aval total del Consejo institucional.

 

            El Tecnológico en materia del TLC, ha indicado que este es un texto  sumamente complejo y se presta a la interpretación, deja muchas dudas en temas sustanciales como el laboral, la parte ambiental y esto trae consigo graves riesgos al dirimir las diferencias porque podríamos tener que recurrir a tribunales externos. 

 

            En el tema específico de este Tratado, todos los sectores sociales en que nos hemos visto involucrados en la discusión y debate nacional, convergimos en concebir que este Tratado es la consolidación de un modelo de apertura, atracción de inversiones, liberalización, diversificación de la producción iniciado desde hace más de veinte años.  Sin embargo, hemos también sido enfáticos en que este modelo ha traído consecuencias adversas, como el aumento de la pobreza, la desigualdad y la exclusión social y prueba de ello lo constituye que por tercer año consecutivo cayeron los ingresos de las personas ocupadas y peor aún, de la inversión social pública.

 

            De igual manera la pobreza y salarios mínimos en Costa Rica se estancaron y entre 1988 y el 2004 los ingresos de las personas más pobres se deterioraron, mientras que los de las personas más ricas crecieron.

 

            Entonces, para nosotros, a pesar de que en el período legislativo anterior esta Asamblea había rechazado una ley relacionada con la suscripción a la UPOV, de nuevo se analiza la Ley de Protección a las Obtenciones Vegetales, Expediente N16327, esta Ley constituye un requisito para la suscripción del Convenio UPOV, Convenio Internacional de Protección de Obtenciones Vegetales, que es una exigencia para la implementación del TLC.

 

            Este proyecto de ley no es más que una mera copia del texto de la UPOV 91 y esta obligación deja al país sin posibilidad de encontrar una solución propia a la protección de los derechos de fitomejoradores.

 

            También los países miembros de la Organización Mundial del Comercio deben otorgar protección a las obtenciones vegetales, mediante patente, por medio de un sistema eficaz sui generis o una combinación de aquellas y este.

 

            Nuestra legislación actual no permite el patentamiento de organismos superiores, como las plantas y los animales, como medida protectora a nuestros productores agropecuarios.  El artículo 27.3.b, del Acuerdo sobre derechos de propiedad intelectual en relación al comercio, de la Organización Mundial del Comercio admite esta posibilidad de encontrar una solución propia, es decir, soluciones costarricenses.

 

            Costa Rica está suscrita al Convenio de Diversidad Biológica, vigente desde el 28 de julio de 1994 y al Tratado Internacional sobre recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura, vigente desde el 27 de setiembre del 2006.  Los cuales establecen la soberanía de los pueblos para manejar su biodiversidad, según su conveniencia.

 

            Nosotros consideramos que estas leyes que a la fecha nos están rigiendo, protegen aún más nuestra soberanía de manejar la biodiversidad de acuerdo con nuestra propia conveniencia, que la ley en marras.

 

El Convenio de la UPOV favorece, desde nuestra perspectiva a los países desarrollados, cuya capacidad instalada para la generación de nuevas variedades vegetales es sumamente amplia, países como Costa Rica, con una basta biodiversidad, pero con escasos recursos para generar nuevas obtenciones vegetales, entran en clara desventaja en este tipo de convenio.

 

Este es uno de los aspectos que más nos preocupa, las tendencias económicas fomentadas por los convenios internacionales, como la UPOV, han provocado que todo conocimiento entre en una relación mercantil, reforzada por estos convenios internacionales; es decir, los instrumentos que surgen del establecimiento de los derechos de protección intelectual han sido para dotar a los propietarios de un monopolio temporal.

 

Sin embargo, no siempre estos instrumentos permiten diseminar el conocimiento y permitir que sectores sin capacidad de pago puedan acceder, por el contrario son mecanismos que tienden a promover y garantizar la mercantilización y privatización del conocimiento.

 

El conocimiento tradicional de nuestros productores agropecuarios, sobre los materiales genéticos que ellos han conservado durante décadas, se ve directamente amenazado por este tipo convenios. 

 

La amenaza de nuestros productores agropecuarios al entrar en vigencia este tipo de convenios, se genera tanto por la pérdida de materiales autóctonos, como por la dependencia que se establece de empresas transnacionales para obtener variedades nuevas, que se genera al quedar los genes y semillas bajo la tutela de dichas compañías.

 

De esta manera nuestros productores y productoras quedan expuestas a demandas multimillonarias, si decide usar materiales de segunda siembra, como ya ha sucedido aún con productores de países desarrollados. 

 

Tanto el Convenio de la UPOV, como el TLC amenazan seriamente la soberanía de nuestro país, dado que coloca a los recursos naturales y específicamente a nuestra flora como posibles bienes comerciales, quedando desprotegidos los derechos de las costarricenses y los costarricenses al uso de nuestros recursos.

 

Nosotros siempre hemos partido de la premisa de que los principales beneficiarios de los recursos naturales de un país deben ser siempre los habitantes y las habitantes de ese país.  A pesar de que el sector agropecuario costarricense depende actualmente de la importación de semillas, la suscripción del Convenio de UPOV o las leyes amparadas a este Convenio, tal como es el caso de la ley en discusión en este momento en la Asamblea Legislativa, incrementa los controles de las empresas productoras relacionadas con el uso de estos materiales, porque, entre otras, cosas exige cambios en la legislación nacional, la cual actualmente establece que en Costa Rica no se pueden patentar las plantas o los animales.

 

La imposibilidad de nuestros investigadores e investigadoras, así como de nuestros productores y productoras de usar genes ya patentados en otros países es real, no estamos especulando, lo que provoca que no se logre avanzar en este campo, básicamente por el costo económico que representa el uso de estos en nuestros campos y laboratorios.

 

En ese sentido doña Nancy podrá explicarles con mayor detalle los proyectos que ella desarrolla, que si no fuera por la colaboración internacional, sería absolutamente imposible desarrollarlos.  Sin embargo, cuando se generan productos estos están ya controlados por las empresas y al respecto ella podrá con mayor criterio, como una de nuestras mejores investigadoras en estos terrenos, explicarles el tema con mayor profundidad.

 

En ese sentido nosotros hemos insistido que Costa Rica podría buscar nuestros propios genes, pero es claro que el costo en tiempo y recursos que esto implica, versus la capacidad instalada de nuestros países para este tipo de desarrollo, es considerable.

 

Además, se podrían llevar nuestros genes y luego tendríamos que pagar el precio que ellos fijan.

 

Nuestro país no se caracteriza por ser un productor de variedades vegetales, su dependencia de las compañías transnacionales en este campo es dolorosamente una realidad; pero si además de ello le sumamos un aval nacional, mediante una ley como la presente, a la entrega total de nuestras semillas a las empresas transnacionales, estaríamos traicionando a las futuras generaciones, al entregar nuestra riqueza genética para que sea usada y eventualmente patentada.

 

Por esa razón fue que nuestro Consejo institucional, en la sesión 25- 01, artículo 10 del 22 de febrero del presente año, manifiesta a los señores y señoras diputadas su firme oposición a la aprobación de la Ley de Protección a las Obtenciones Vegetales, Expediente 16327, actualmente en discusión en el seno de esta Comisión.

 

Hacemos un respetuoso llamado a la Comisión de Asuntos Agropecuarios y de Recursos Naturales, para que se trabaje en la formulación de una ley sobre obtenciones vegetales, que permita imponer excepciones al derecho en exclusiva del obtentor, así como proteger la diversidad biológica y la salud pública.

 

Estamos planteando la necesidad urgente de una legislación que tome en consideración los siguientes aspectos:  La evaluación del impacto ambiental; los principios precautorios para la defensa de la biodiversidad; la evaluación del impacto en la salud; la protección del patrimonio genética y la biodiversidad local; la garantía del consentimiento previo del uso de la biodiversidad mediante acuerdos equitativos, razonables y éticos, así como evitar la expropiación del conocimiento tradicional.

 

En ese sentido nosotros nos ofrecemos, como Instituto Tecnológico de Costa Rica, a las personas miembros de esta Comisión, para poner nuestro recurso humano altamente especializado de nuestra Institución, para que colabore con la revisión, no solamente de este proyecto, sino también con la elaboración de un proyecto sui generis, alternativo al que se está planteando.

 

¿De cuántos minutos dispongo todavía?  De 15 minutos.

 

Nosotros hemos estado planteando que la ley que hoy nos ocupa no se puede separar del proyecto del Convenio de la UPOV ni tampoco del TLC, ya que en su artículo 15.1 y su nota de pie de página indica, cito textualmente:  a).  Cada parte ratificará o accederá al Convenio Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (Convenio UPOV 1991), Costa Rica lo hará a partir del 1º de junio del 2007)”.

 

El inciso b) también de este artículo 15.1, señala en el subpárrafo a) que:  No aplicará a cualquier parte que otorgue protección efectiva mediante patentes a las plantas, a la fecha de entrada en vigor de esta Tratado y dichas partes realizarán todos los esfuerzos razonables para ratificar o acceder al Convenio UPOV 1991”, que como les decía anteriormente ya ha sido en dos oportunidades rechazado por esta Asamblea Legislativa.

 

No se puede separar la Ley de Protección a la Obtenciones Vegetales del TLC, pues a pesar de que el Gobierno de la República ha anunciado que el tema de la suscripción del Convenio de la UPOV sería excluido del TLC, luego se admitió.  Esto ha obligado a traer el tema nuevamente a colación y las propuestas de ley relacionadas con este Convenio han estado en discusión en dos diferentes legislaturas y no han sido aprobadas.

 

En este sentido nosotros consideramos que la imposición es a todas luces clara y que el TLC nos obliga a ratificar el Convenio de la UPOV, cuyos impactos negativos los podemos resumir en dos.  En primer lugar niega los derechos históricos y culturales de los agricultores, agricultoras y comunidades indígenas.  Dos, las grandes compañías transnacionales se apropian de los sistemas nacionales de mejoramiento vegetal de nuestro país.

 

En este caso adherirse al Convenio UPOV implicaría para nuestra nación que nos incorporemos a un sistema que prioriza los intereses de los obtentores industriales, en detrimento de las agricultoras y los agricultores y nuestras comunidades indígenas.

 

La UPOV y este es otro aspecto muy destacable, no observa las disposiciones de la ADPIC y entra en conflicto con el Convenio de Diversidad Biológica que nuestro país ya ha suscrito.

 

En esta de Ley de Protección a las Obtenciones Vegetales las grandes empresas adquieren propiedad sobre nuestra biodiversidad, sin obligársele siquiera a compartir los beneficios y los criterios de protección de obtenciones incrementan la erosión de la biodiversidad.

 

La privatización de los recursos genéticos perjudica a la investigación y sobre todo a la investigación que realizamos las universidades estatales, que somos las que efectuamos más del 90% de la investigación científica y tecnológica de este país. 

 

Los avances en la protección de la biodiversidad, conseguidas con la Convención de Diversidad Biológica y la FAO son socavados por el Convenio de la UPOV y este tema ya ha sido advertido por el Informe de la Comisión de Notables, en donde textualmente cito que dice:

 

“Existe otro grupo importante de productores agropecuarios, merecedor de toda consideración que produce para mercados locales y que podría ser más vulnerable.  Como en otros casos los aspectos que ha generado controversia y crítica en algunos sectores sociales o de organizaciones de productores tienen que ver menos con lo negociado y más con la capacidad del Estado de crear oportunamente los programas de apoyo para el mejoramiento competitivo de estos sectores vulnerables.  El proyecto de ley de protección a las obtenciones vegetales no crea oportunidades para este sector.  El sector de pequeños y medianos agricultores ha sido desde hace muchos años abandonado a su suerte por el Estado, es también uno de los sectores más vulnerables ante los efectos directos e indirectos del TLC, acciones políticas claras hacia este sector son indispensables para evitar que la apertura propiciada por el TLC los haga sucumbir”.

 

Consecuentemente el proyecto de Ley de Protección a las Obtenciones Vegetales no evitará esos efectos.  En ese tema la Comisión de Notables añadía que uno de los temas más relevantes es la controversia que se ha generado en relación con la aprobación a la adhesión al Convenio de la UPOV, que no hay un plazo de transición entre la ratificación del TLC y la implementación de estas nuevas reglas y que la negociación de este capítulo pone en evidencia importantes asimetrías.

 

La Comisión de Notables pone a modo de ejemplo que el número de patentes otorgadas en Costa Rica a nacionales en los años 2002, 2003 y 2004 fue, respectivamente 4, 3 y 2, un número ínfimo, si se compara con las 84271 patentes otorgadas solo en el año 2004 en los Estados Unidos de América.

 

Entonces, el Convenio de la UPOV contradice las leyes, los convenios y los tratados aprobados por nuestro país, que garantizan nuestra soberanía, al manejar nuestra biodiversidad particular contravienen el Convenio para la Diversidad Biológica vigente desde 1994; el Tratado Internacional sobre los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura, vigente desde el 27 de setiembre del 2006, incluso recientemente aprobado, entre otros.

 

Además, que reduce el concepto de legislación ambiental, al excluir de este, en el artículo 17.13, toda la legislación que regula la recolección o explotación comercial de recursos naturales, en este caso la Ley de Biodiversidad, el Código de Minería, Ley de Hidrocarburos y que el TLC saca estos recursos de lo ambiental y los trata como comercio, es decir, los traduce como mercancías.

 

Sobre este proyecto que nos ocupa procedo a hacer algunas puntualizaciones.  El proyecto de ley en consulta es absolutamente coincidente con lo establecido en el Convenio de la Unión Internacional para la Protección de Obtenciones Vegetales, en su versión revisada en 1991; es decir, este Convenio es sencillamente una transcripción casi mecánica de lo planteado en esencia en el Convenio de la UPOV 91.

 

La aprobación del Convenio de UPOV o la legislación que avale no es una exigencia para Costa Rica, ninguno de los convenios o tratados ratificados a la fecha por el país, obligan a que las leyes nacionales sean una copia fiel de ese Convenio de la UPOV.

 

Al ser Costa Rica parte de la OMC y por consiguiente del Acuerdo sobre derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio, ADPIC, la obligación que nuestro país tiene es de contar con un régimen de propiedad intelectual sobre nuevas formas de variedades de plantas y para ello existen tres opciones.  Primero, un régimen de patentes.  Segundo, un régimen eficaz, sui generis o, tercero, una combinación de ambos regímenes.  Esto se establece en el artículo 27.3.p de ese Convenio.

 

Los estudios que hemos venido realizando señalan que las grandes compañías son las que se adueñan de nuestros sistemas nacionales de mejoramiento vegetal en nuestros países, a través de la UPOV.

 

En varios países latinoamericanos se ha demostrado cómo un gran porcentaje de solicitudes para la protección de acuerdo a UPOV, provienen de extranjeros, por ejemplo, el 97% de todas las obtenciones vegetales pertenecen a extranjeros, en el caso de Ecuador; el 84% en el caso de Colombia, el 79% en el caso de Chile; el 67% en el caso de México y en el caso que menos se produce este fenómeno de que se adueñen las transnacionales de los sistemas nacionales de mejoramiento vegetal de nuestros países, es el caso argentino y en este último caso representa el 57%.

 

Esto es más que claro, la evidencia empírica de los impactos negativos que tiene un convenio como el de la UPOV, sobre nuestros sistemas de mejoramiento vegetal.

 

De igual manera, según los convenios, tratados y las leyes vigentes en Costa Rica se cuenta con libertad y responsabilidad de desarrollar una legislación acorde con los intereses de nuestro país, una ley que permita proteger las obtenciones vegetales para beneficio de nuestros agricultores e investigadores y no así al servicio de las empresas transnacionales.

 

Este proyecto de ley restringe de forma notoria el libre acceso a las variedades protegidas, ya que si bien mantiene la posibilidad de acceder a ellas para fines de creación de nuevas variedades, véase el artículo 15.3 del Convenio, artículo 21 del proyecto de ley en discusión, incorporó un régimen de extensión de los derechos de obtentor a todas las variedades que se consideran esencialmente derivadas de las variedades protegidas, lo cual limita la utilización de las nuevas variedades que se desarrollen y en ese sentido consúltese el artículo 14 y 15 del Convenio y el 17 de este proyecto de Ley.

 

Bajo este nuevo sistema, si bien se pueden utilizar con fines de investigación las variedades protegidas, cualquier mejora que se obtenga sobre las variedades tiene que implicar cambios importantes sobre el fenotipo, lo cual en este tipo de investigaciones y en los sistemas de mejora de los campesinos en muchos casos no ocurre, ya que de lo contrario la nueva variedad no se considera como nueva y será propiedad del primer obtentor.

 

Además, se restringe el derecho al libre acceso para otros usos que antes estaban permitidos, como la acumulación y reproducción de variedades protegidas en bancos de genes, orientados a preservar la diversidad genética.

 

En este proyecto de ley se eliminó el privilegio de los agricultores a utilizar para sus posteriores siembras, las semillas de su cosecha, restringiéndolo a una excepción facultativa de los países que aplica siempre que estos garanticen por otras vías la salvaguarda de los intereses del obtentor.

 

Además, se limita el derecho del agricultor a disponer libremente del fruto de su trabajo y se le otorga al obtentor un derecho sobre el producto de la cosecha que el agricultor logra con semillas producidas por él mismo, si esa cosecha no se dio a partir de la obtención de semillas de la variedad protegida en una siembra anterior.

 

También, con este proyecto de ley se obliga a los agricultores a escoger entre:  primero, abstenerse de utilizar dichas variedades y las que se considere como derivadas de ella.  Segundo, comprarle permanente semilla a la empresa que ostenta el derecho de obtentor para cada cosecha que realicen, sin poder utilizar las que se produzcan a partir de su propia cosecha anterior o hacerlo con muchas limitaciones.

 

Tercero, pagarle permanentemente a la empresa titular el derecho del obtentor por su autorización, para disponer de los frutos de cada una de sus cosechas realizadas con semillas producidas a partir de su cosecha anterior.

 

En contraposición con lo señalado en el Tratado Internacional sobre recursos fitogenéticos para la alimentación y a la agricultura, ratificado por esta Asamblea Legislativa y conocido como “Tratado de la Semilla”, la propuesta permite solo la reutilización de la semilla, de manera tan limitada y tan condicionada que el Tratado en su artículo 9, los derechos del agricultor, inciso 9.3) otorga facultades mucho más amplias.  En ese sentido señala que nada de lo que se dice en este artículo se interpretará en el sentido de limitar cualquier derecho que tengan los agricultores a conservar, utilizar, intercambiar y vender material de siembra o propagación conservado en las fincas, con arreglo a la legislación nacional.

 

Igualmente esta ley se opondría a la Ley de Desarrollo, Promoción y Fomento de la Actividad Agropecuario Orgánica, N16028, aprobada en su artículo 20  “Acceso y uso de semillas criollas”, consecuentemente con el Tratado de Semillas indica claramente: 

 

“...el Estado promoverá, estimulará y protegerá de las personas y organizaciones agricultoras al acceso, el uso y el intercambio, y la multiplicación y el resguardo de las semillas criollas, con el propósito de preservar el patrimonio genético criollo en beneficio de las actuales y futuras generaciones de productores y productoras orgánicas.

 

El MAG velará por el cumplimiento de esta disposición, en acatamiento de lo establecido por el Convenio de Diversidad Biológica, aprobado mediante la Ley N7416 del 30 de junio de 1994 y la Ley de Biodiversidad N.º7788, del 30 de abril de 1998...”

 

El artículo 3.2 del Convenio UPOV-91, obliga a todos los Estados que ratifiquen a aplicar las disposiciones contenidas en él, en una primera etapa a partir de su ratificación, por lo menos a 15 géneros y especies vegetales, a más tardar 10 años después a todos los géneros y especies vegetales, sin incluir a ninguna.  El proyecto de ley en discusión, va incluso más allá, ya que desde su eventual vigencia, aplicaría para los vegetales de todos los géneros y especies vegetales.  Esto es el artículo 2 y es uno de los aspectos más graves que contiene este proyecto de ley.

 

También el Convenio de la UPOV y el proyecto de ley que pretende implementarlo, restringen y limitan seriamente la capacidad del país para garantizar su autoabastecimiento de alimentos básicos, y hacerle frente a posibles crisis alimentarias.  Este es un tema que los países desarrollados, como han padecido guerras, siempre la han cuidado, ningún país desarrollado renuncia a su soberanía alimentaria.

 

El ámbito de aplicación, en el artículo 2, sin lugar a dudas encarecería y dificultaría el acceso a la semilla de plantas esenciales para el abastecimiento interno, lo cual en una situación de crisis ocasionada por desastres naturales, por guerras u otro tipo de calamidad podría tener graves implicaciones para la seguridad alimentaria del país. 

 

El Convenio UPOV también entra en abierta contradicción con el artículo 7 y el artículo 78 de la Ley de Biodiversidad, Ley N7788, la cual excluye el otorgamiento de patentes, derecho de fitomejoradores –es decir de obtentor- y otras formas de protección a la propiedad intelectual a las invenciones al ser explotadas comercialmente en forma monopólica, pueden afectar los procesos o productos agropecuarios considerados básicos para la alimentación y la salud de las y los habitantes.

 

EL PRESIDENTE:

 

            Ya hemos consumido 35 minutos.  No sé si los compañeros están de acuerdo con darles más tiempo, para que continúen con la presentación.

 

            Tiene la palabra doña Nancy Hidalgo.

 

MASTER NANCY HIDALGO DITTEL:

 

            Buenas tardes.

 

            Quisiera referirme a las contradicciones que esta ley  traería con la normativa ya aprobada a nivel nacional, no solamente leyes sino tratados y convenios internacionales que Costa Rica ya ha suscrito.  Es una ley que contradice muchas de las normas que se han establecido en esas leyes, tratados y convenios, especialmente lo que tiene que ver con la soberanía nacional en el manejo de sus recursos fitogenéticos.

 

            Esta ley viene a ser una amenaza a la seguridad alimentaria como señalaba don Eugenio, clara.  La semilla es el primer elemento que entra en juego en un proceso productivo.  Podemos tener muy buenos suelos, podemos tener muy buena disponibilidad de agua, podemos tener muy buen clima, podemos tener muy buenos agrónomos, muy buenos trabajadores, condiciones sociales muy apropiadas, pero si no tenemos el primer elemento garantizado que serían las semillas, el cual necesitamos para los procesos de producción de nuestra comida. 

 

No estamos hablando de productos de exportación, fundamentalmente estamos hablando de la comida de los costarricenses.  Si ese elemento lo amenazamos, estamos amenazando todo el proceso y por lo tanto, estamos amenazando a nuestro pueblo, a nuestra gente.  Estamos traicionando a nuestra gente.

 

Esta ley no solamente entra en contradicción –como les mencionaba- con leyes, convenios y tratados que ya Costa Rica ha aprobado, donde ha manifestado su interés de mantener la soberanía sobre los recursos fitogenéticos, sino que además es una ley que enmascara lo que es el patentamiento de la vida.  Se presenta como una ley que está relacionada con la protección de fitomejoradores, pero al realmente al final, lo que estamos haciendo es entregando nuestros genes para que otros lo patenten, los utilicen, luego vengan y nos lo vendan.

 

Esa dependencia que estamos creando de las empresas transnacionales, es sumamente peligrosa para un país, ojalá pudiéramos recobrar de nuevo nuestra hegemonía en lo que es el sector agropecuario tan golpeado en los últimos años por malas decisiones políticas. 

 

Hemos hecho un análisis detallado del documento de la ley, artículo por artículo, desde el momento en que se definen los aspectos que se señalan en la ley, hemos encontrado cosas no adecuadas que deben ser reformadas, deben ser vistas a la luz de los convenios que ya Costa Rica ha aprobado o que se ha suscrito, básicamente tratando de rescatar esa hegemonía, esa soberanía de nuestro país sobre los recursos fitogenéticos.

 

Nuestra experiencia como investigadores en las universidades, es que logramos iniciar procesos de investigación y mejoramiento genético en desarrollo de nuevas variedades, pero con genes que nos prestan los países desarrollados y cuando llegamos al punto de entrar en el proceso comercial, cuando esas variedades ya deben de pasar a la etapa comercial, hasta ahí se acabó el préstamo.  Ya ahí, el precio de cada una de esa sección de material genético que se utilizó para la mejora, viene con la etiqueta del precio que se debe de pagar para pasar a los procesos comerciales.

 

Es decir, se nos permite mientras estamos en estudios iniciales, mientras estamos en investigación, se nos permite que trabajemos con genes, que probablemente muchos de ellos salieron de nuestro país y de países subdesarrollados.  Pero en el momento que el desarrollo llega a la puerta para empezar a hacer comercial, para pasar la etapa de comercialización, en ese momento aparece el precio de esos elementos que utilizamos y hasta ahí llegaron los desarrollos de los países como Costa Rica, después de haber sido los dueños de la biodiversidad que salió para generar esos genes que tanto valor se les ha dado.

 

Les recalco que esta ley han enmascarado lo que es este patentamiento por una razón muy sencilla.  Se habla de protección a los obtentores vegetales,  pero finalmente ellos van a ser dueños de parte de nuestra biodiversidad por medio de las semillas donde están contenidos esos genes. 

 

Al manejar ellos la información genética de nuestras especies, pueden hacer los desarrollos que quieran y luego amarrar a nuestro productores, a depender de esas semillas.  Por otro lado, cada vez más van fomentando la homogenización de los cultivos de las especies, lo cual cada vez más se demuestra que es un error seguir con las técnicas de monocultivo, de homogenización de cultivos que generan una serie de situaciones no adecuadas en la agricultura, como son las plagas y las enfermedades que después nos cuesta muchísimo más controlar por haber homogenizado nuestros campos de cultivo.

 

Eso es un tema muy amplío, pero está relacionado con esto y tal vez no es el tiempo de analizarlo, pero sí está muy relacionado y  también habría que tomarlo en cuenta a la hora de mantener la decisión de continuar con esta ley.  ¿No sé si hay alguna pregunta?

 

EL PRESIDENTE:

 

            Muchas gracias a  ustedes por la presentación. 

 

            Son las catorce horas y doce minutos, tenemos tiempo hasta las catorce horas y cuarenta minutos.  Alcanza cuatro minutos para cada diputado.

 

            Han solicitado la palabra el diputado José Merino del Río, doña Gladys, Luis Carlos, Joaquín, Marvin y Nidia.  Tratemos de hacer unas tres preguntas, favor de contestar brevemente.  En razón de que el tiempo es muy limitado y en el caso de que el tiempo no sea suficiente para contestar, nos gustaría contar con una respuesta por escrito y hasta ampliar la presentación que realizaron el día de hoy.

 

            Aprovecho para decirles que de ser necesario, ¿estarían dispuestos a venir nuevamente a esta Comisión?

 

MASTER EUGENIO TREJOS:

 

            Como le indicamos al inicio de la sesión, nos ponemos a entera disposición de la Asamblea Legislativa, sobre todo porque en la Escuela de Ingeniería Agrícola, la Escuela de Administración Agropecuaria, la Escuela de Agronomía y en la Escuela de Biología que tiene la carrera de Ingeniería en Biotecnología, este es uno de los temas que más preocupación nos ha causado y más nos ha ocupado.  Ahí ponemos a entera disposición de ustedes, todos los investigadores e investigadoras que como en el caso de doña Nancy, con mucha acuciosidad ha leído en detalle esta ley e incluso se presentaron algunos criterios encontrados en algunos investigadores sobre algunos puntos muy específicos.

 

            Nuestro Consejo Institucional convocó a  un gran debate a nuestros investigadores e investigadoras, para dirimir el diferendo que se estaba planteando en temas de cómo se percibía.  Se optó por acoger los argumentos que tenían una mayor solidez y que tenían un fuerte apego a los resultados que venía teniendo el Tecnológico en materia de investigación y además, venían siendo coincidentes con la postura que la Institución había estado planteando en relación con este TLC.

 

            De todos modos, tanto los investigadores e investigadoras que plantearon aspectos favorables o en contra, en ambos casos, se determinaron fallas en la legislación que fueron coincidentes y son los que traemos al seno de esta Comisión, a efecto de que se puedan subsanar en lo que sea subsanable, o bien de plantear otro proyecto de ley.

 

 

EL PRESIDENTE:

 

            Muchas gracias.

 

            Tiene la palabra la diputada Gladys González.

 

 

LA SECRETARIA:

 

            Sean ustedes bienvenidos al seno de esta Comisión, para referirse a este importante proyecto de ley.

 

            Voy a formularles una pregunta muy concreta, cuya respuesta, con sumo respeto, espero sea también muy puntual.

 

 

            En el documento enviado a esta Comisión por ustedes, según oficio S6-076-2007, en el cual se transcribe el acuerdo tomado por el Consejo Institucional, con respecto al expediente 16327, podemos leer textualmente en el punto 5, página 4 lo siguiente:

 

“el Convenio UPOV, Convenio Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales, favorece a los países desarrollados cuya amplia capacidad instalada para la generación de nuevas variedades vegetales es muy amplio. Países como Costa Rica con una vasta biodiversidad, pero con escasos recursos para generar nuevas obtenciones vegetales, entran en desventaja en este tipo de convenios”. ¿Podrían ustedes razonar y enumerar los argumentos científicos técnicos para arribar a ésta tan seria afirmación?

 

EL PRESIDENTE:

 

Si les parece vamos a permitir tres intervenciones.  Tiene la palabra el diputado Merino del Río.

 

DIPUTADO MERINO DEL RÍO:

 

Don Eugenio y doña Nancy sean bienvenidos a esta Comisión, y de nuevo señalar el orgullo que sentimos los costarricenses de tener instituciones públicas de enseñanza como el Instituto Tecnológico y como el resto de nuestras universidades, que con tanto rigor seriedad y compromiso con el país asume cada vez, no solo las consultas de la Asamblea Legislativa, sino en el caso de don Eugenio, lo orgulloso que nos sentimos decenas de miles de costarricenses que estuvimos el otro día con usted acompañándole en la calle, por su patriotismo y por su desapego a cualquier interés que no sea el defender los intereses de este país. Sepa que aquí hay mucha gente que lo respeta, don Eugenio, y a todo el personal del Tecnológico.

 

Hay una cosa que no entiendo y a lo mejor usted me puede explicar  ¿por qué los Estados Unidos, que se han negado a firmar el Convenio Mundial sobre Biodiversidad, que no quieren, nos obligan y nos presiona en el Tratado de Libre Comercio, para que Costa Rica ratifique este Convenio de la UPOV que ya dos veces había sido archivado en esta Asamblea Legislativa? o sea, ¿ qué es lo que tiene el Convenio de Biodiversidad que no lo firman pero sí obliga a que firmemos el Convenio UPOV? Si pudieran ampliar un poco sobre eso en estos momentos.  Muchas gracias.

 

EL PRESIDENTE:

 

Gracias señor Diputado.  Tiene la palabra el diputado Araya Monge.

 

DIPUTADO ARAYA MONGE:

 

Gracias señor Presidente, compañeras y compañeros diputados, al máster Eugenio Trejos un saludo, al igual que a la Profesora Nancy Hidalgo.

 

Por razones de tiempo voy a limitarme únicamente a hacer un par de comentarios.  Uno en relación con el documento que ha citado la compañera Gladys González que es el SCI 076-2007. En relación con el considerando N7 me permito aclarar que el texto contiene la posibilidad de reuso de semillas para la segunda siembra y el artículo 22 dice lo siguiente:

 

“ Excepción al derecho del obtentor para el pequeño y mediano agricultor. Los pequeños y medianos agricultores podrán utilizar como semilla en su propia explotación, el producto de la siembra de una variedad protegida, obtenida en su propia explotación, adquirida inicialmente de manera lícita, lo cual no lesiona el derecho del obtentor. La producción que se obtenga de esta explotación podrá ser vendida por el agricultor sin restricción, siempre que no sea para comercializarla como semilla.

Los parámetros que defina la condición de pequeño y mediano agricultor, así como el ejercicio de esta excepción dentro de límites razonables y a reserva de la salvaguardia de los intereses legítimos del obtentor se establecerán reglamentariamente”.

 

 

En relación con el considerando 9, me permito indicar que en Costa Rica existe un importante esfuerzo de investigación y de desarrollo en mejora genética, tanto las universidades como el Instituto Nacional de Innovación y Transferencia en Tecnología Agropecuaria INTA, realizan importantes y costosos programas para el desarrollo de variedades de una serie de cultivos como el arroz, la papa, frijol, hortaliza, frutas, raíces, tubérculos, soya, soya forrajera, sorgo, sorgo negro, etc., cuyo resultados deben protegerse a fin de dar sostenibilidad y fortalecer estos programas.

 

Entidades como INBIO, CORBANA, IECA, ICAFE, CONARROZ, Palma Tica, Semillas del Nuevo Milenio, etc., desarrollan actividades de fitomejoramiento y aspiran a una eventual protección de sus variedades.

 

 

También quisiera aprovechar, y talvez aunque no tenga que ver con el Instituto Tecnológico, pero me he encontrado un acuerdo del Consejo Universitario de la Universidad de Costa Rica que me llama poderosamente la atención, es un acuerdo que se toma el 23 de setiembre del 2002 y dice:

 

“El Consejo Universitario conoce el dictamen SE-diciembre 0224, presentado por la Comisión Especial ratificada por el acuerdo NS11 de la presente sesión, sobre el criterio de la Universidad de Costa Rica, en relación con el proyecto de ley Convenio Internacional para la protección de las obtenciones vegetales y acuerda: Recomendar a la Asamblea Legislativa la adhesión de Costa Rica al Convenio Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales”.

 

 

Resulta que me llama mucho la atención porque los mismos individuos que tomaron este acuerdo, hoy tienen otra posición que deja algunas dudas. Sé que no tiene nada que ver con su intervención señor rector, pero creo que también vale la pena que tengamos en cuenta cosas como éstas.

 

Muchísimas gracias, señor Presidente compañeras y compañeros diputados.

 

INGENIERA NANCY HIDALGO:

 

Primero que nada en relación con lo que es la parte de investigación, para nadie es un secreto el deterioro que el desarrollo de la investigación ha sufrido en este país.  En el caso específico del Ministerio de Agricultura y Ganadería que tenía un sector bastante importante en investigación fue desmantelado totalmente, se  confía en lo que las universidades puedan hacer dentro de sus limitaciones presupuestarias, de personal.

 

El desarrollo de investigación y cultivo, es cierto se da y hay instituciones trabajando duro en eso, no solamente en el sector pecuario, agrícola y forestal, pero también es cierto que el desarrollo de nuevas variedades es escaso en el país, se menciona PALMATICA, sí PALMATICA exporta semilla, es la única semilla que Costa Rica exporta, es de palma, PALMATICA es una trasnacional.

 

¿Entonces de qué estamos hablando, en manos de quién están las semillas?

 

El resto, en todo lo que es hortaliza Costa Rica depende de la importación de semilla, nosotros no producimos una sola semilla de hortalizas y lo que son granos que era nuestra dieta básica ya no tenemos semillas porque cada vez se ha deteriorado más el material genético con el que nuestros agricultores contaban, porque el desestímulo a la agricultura y en especial a las semillas que ellos conservaban se ha ido deteriorando cada vez más y eso lo hemos ido perdiendo.

 

En relación con el derecho de los agricultores de poder usar la semilla que compraron originalmente, queda en manos de una regulación.  Como usted bien lo leyó, la última frase dice; “sometido a una regulación”.  Esa regulación no solamente va a llevar tiempo mientras le dan el permiso, pasaron las lluvias, el señor no pudo sembrar, llegó el permiso al año siguiente talvez pueda sembrar en ese momento.

 

Entonces no es un acceso libre como quisiéramos que fuera, que los agricultores puedan utilizar sus recursos y hacer la siembra con toda la libertad que tienen en este momento, sino que es un acceso restringido por medio de normativa que tendría que pasar a un ente que probablemente sea la Oficina Nacional de Semillas, que regule y decida si procede o no la utilización de esas semillas.

 

Entonces no hay una libertad de utilización como se quiere hacer ver, debería quedar más explícita esa libertad, si es que eso es lo que queremos como país.

 

EL PRESIDENTE:

 

Muchas gracias.  ¿Terminaron con sus respuestas?

 

LA SECRETARIA:

 

Por el orden.  ¿Creo que no me contestaron?

 

EL PRESIDENTE:

 

Creo que no han terminado de dar la respuesta, verdad.

 

MÁSTER EUGENIO TREJOS:

 

¿Cuales son los argumentos científicos técnicos que respaldan la aseveración de por qué la UPOV no conviene al país?

 

A mí me dicen a groso modo, dentro de todos los argumentos que he estado esgrimiendo número uno, porque privatiza la vida, ese es el número uno. Luego lesiona los derechos de nuestros agricultores y comunidades indígenas respecto al fruto de las cosechas y tercero que es el que promueve la erosión genética de los cultivos.

 

Esa es la parte que le iba a pedir si pudiera referirse a estos tres de los que hizo referencia en el Consejo Institucional.

 

INGENIERA NANCY HIDALGO:

 

En relación con ese tema en específico, la erosión de nuestra biodiversidad de la base genética con la que contamos para producir.

 

El desarrollo de semillas cada vez va hacia la homogenización, eso quiere decir que hacemos siembras de una variedad que ha sido mejorada, que ha sido patentada y esa variedad se siembra no solamente en todo el campo de un agricultor, sino en todos los campos de los agricultores de una zona.  Eso hace que al caer una plaga, una enfermedad en esa región, el daño sea, bueno y que logre afectar el cultivo, hace que el daño sea total, porque toda la base genética de los materiales es la misma, por lo tanto si hay algún grado de susceptibilidad vamos a tener un efecto general en un zona determinada, dedicada a la producción de cualquier cultivo que sea.

 

Además de eso, el hecho de que nuestros agricultores no puedan manejar su propio material genético porque están restringidos una vez que entramos en un proceso de protección a obtentores vegetales, o de patentamiento, eso hace que cada vez menos, cada vez perdamos más información genética, cada vez tengamos menos adónde recurrir para tomar genes nuevos que nos permitan generar nuevas características en los cultivos, sean de resistencia a variedades, a plagas, o de mejora en cuanto a capacidad alimenticia o cualidades alimenticias de los productos.

 

El sacar los genes de nuestros países, cosa que ha sucedido, y si uno observa un mapamundi en plano, se observa que los centros de origen de todos los alimentos del mundo están ubicados en los países subdesarrollados.  Sin embargo, han sido trasladados hacia los países desarrollados donde ellos han hecho los bancos de germoplasma y donde ellos han hecho los desarrollos para luego vendernos la semilla.  El maíz es un ejemplo típico, nosotros somos centro de origen del maíz, Centroamérica, México, y sin embargo, la semilla que se siembra en Costa Rica proviene del exterior.  Nosotros tenemos muy pocas variedades disponibles, propias, autóctonas desarrolladas en nuestro medio.  Esas variedades no solamente son homogéneas en su totalidad, sino que además pertenecen a otros, que es lo más grave.

 

El hecho de que estos países se aprovechen de nuestros genes y se los lleven, yo digo que el problema no son tanto ellos,  un poco para responderle al señor que ahora recuerdo que no le contesté.

 

El hecho de que ellos se aprovechen de nuestros genes o se los lleven, no es tanto problema de ellos como de nosotros que nos dejamos.  Si Estados Unidos está buscando que nosotros abramos nuestras fronteras para que liberemos nuestros genes y poder patentarlos, el problema somos nosotros si dejamos que eso pase.

 

Lógicamente ellos tienen un interés muy claro, ahí está la información genética que les permite hacer desarrollos, que les permite manejar las semillas y que les permite finalmente crear dependencia de esas semillas para producir lo que es alimento.

 

En momento de crisis los países que tienen los alimentos no los van a entregar, de lógica, los que entregamos nuestra biodiversidad y nos dedicamos a producir postres que es lo que Costa Rica hace, producir café, producir banano, producir piña que no son alimentos sustanciales, fundamentales, en el momento de crisis esas cosas no se compran, se compra comida, se compra la base, se compran los granos, y eso es lo que nosotros hemos entregado y lo que no tenemos.

 

Pero de nuevo el problema es nuestro, si nosotros seguimos entregando nuestra biodiversidad de esa manera. Ante una solicitud ellos plantean la posibilidad de que nosotros nos suscribamos a convenios de ese tipo, para que la biodiversidad quede libre.  El problema es si nosotros accedemos a eso, el problema no es que lo planteen, el problema es que nosotros les digamos que sí, que está bien, que se pueden llevar toda nuestra biodiversidad.

 

EL PRESIDENTE:

 

Muchas gracias.

 

MÁSTER EUGENIO TREJOS:

 

Quiero ofrecer algunos datos que estaba buscando en lo que se basa mucho el tecnológico de las posturas que tiene.

 

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, debido al actual crecimiento de la población los recursos de la tierra que se encuentran sobreexplotados, representa que 40 mil personas mueren diariamente por causas atribuidas al hambre solamente, y las cifras revelan que la población del mundo se va a duplicar para llegar cerca a los 10 mil millones de habitantes en el año 2030.

 

De acuerdo con Norman Borlaug que es el Premio Nobel y padre de la denominada Revolución Verde, para poder satisfacer la demanda proyectada de alimentos el rendimiento promedio de todos los cereales para el año 2025, debe ser 80% mayor que el que se tenía en el año 1999.  Apunta que de mantenerse los procesos de privatización de los bancos genéticos en nuestros países, la posibilidad de nuestras naciones de alimentar a esa población creciente se vuelven prácticamente nulas, dada la alta dependencia que se tiene de semillas patentadas.

 

EL PRESIDENTE:

 

Le vamos a dar chance a los compañeros para que hagan preguntas, de todos modos creo que no podemos agotar el tema porque me parece que hay mucha información que usted tiene, después vamos a necesitar molestarle para que nos ayude.

 

Tiene la palabra el diputado Salazar Rojas.

 

DIPUTADO SALAZAR ROJAS:

 

Gracias señor Presidente, buenas tardes compañeros diputados y diputadas, bienvenido don Eugenio Trejos y doña Nancy Hidalgo.

 

Don Eugenio, en primer lugar reconocer en usted como persona y como patriota comprometido con la marcha del lunes donde más bien se pone a prueba y se fortalecen nuestros principios democráticos y la institucionalidad democrática de este país.  En ese sentido me siento doblemente orgulloso por ser egresado del Instituto Tecnológico de Costa Rica.

 

Por asuntos de tiempo tengo dos preguntas muy concretas sobre el pronunciamiento del Instituto del Consejo Universitario en el punto 8, en el resultado.

 

Aquí se ha querido decir por algunas personas sobre lo que ya sabemos, que establece la OMC en el artículo 27.3 b, de que estos son sistemas que cada país debe adoptar, pero cuando uno pregunta y ustedes lo dicen aquí claramente en el considerando 4, que solamente puede solventarse mediante un proyecto novedoso y sui generis, y nos quieren decir que este proyecto es sui generis y quieren enmascarar que esto es patentar la vida.

 

Quisiera una ampliación sobre ese tema porque esto es lo que más se ha discutido aquí. Lo otro es hacer una relación integral, no solamente de un proyecto de obtenciones vegetales porque esto va más allá, es de todo lo que es propiedad intelectual, todo lo que tiene que ver con la OMC, con el ADPIC, con la OMPI, con la Ley de Biodiversidad y con el Convenio de Budapest, porque todo esto es una maraña y de alguna manera tenemos que hacer esos vínculos, ver esos tentáculos adónde es que nos lleva. Porque si yo aquí veo nada más la Ley de Protección de Obtenciones Vegetales, veo ahí solo un asunto, si estamos protegiendo a los agricultores o no.  Como decía el diputado Luis Carlos Araya, es que en el artículo 22 los agricultores van a poder vender su cosecha, ¿qué cosa, qué premio le estamos dando a los agricultores que pueden vender su cosecha, o es que no pueden vender eso?

 

Quisiera hacer un análisis más integral de todo lo que es el capítulo de propiedad intelectual, que eso es apenas un punto en un mapa.  Muchas gracias.

 

EL PRESIDENTE:

 

Tiene la palabra el diputado Rojas Rodríguez.

 

DIPUTADO ROJAS RODRÍGUEZ:

 

Buenas tardes a todos y todas, una bienvenida a don Eugenio y a doña Nancy, también quiero manifestarles mi agradecimiento por este análisis tan profundo que han realizado a este proyecto de ley.

 

Talvez para contestarle a don Luis Carlos Araya de que se asombra que se encontró un pronunciamiento de la Universidad de Costa Rica, y que encuentra que han cambiado la posición.  Pienso que también nosotros nos alarmamos de ver cómo este proyecto en las dos administraciones anteriores ha sido analizado y discutido por diputados del Partido Liberación y del Partido Unidad, y que hoy también están cambiando de posición, entonces pienso que el mundo está un poco convulso y hay grandes cambios de posición.

 

En cuanto a ustedes la pregunta en concreto es si ustedes ven que este proyecto realmente viene a cuidar los intereses de los agricultores, o por el contrario a cuidar los intereses de las compañías trasnacionales que quieren venir a inscribir sus derechos de propiedad intelectual aquí, o sea, que estaríamos nosotros utilizando nuestros recursos para cuidarles las espaldas a las trasnacionales.

 

Por otro lado si los recursos que le destina el Estado costarricense a las universidades estatales y en este caso al Instituto Tecnológico son suficientes para realizar investigación que realmente vaya en beneficio de nuestros agricultores.

 

Muchas gracias.

 

EL PRESIDENTE:

 

Tiene la palabra la diputada González Morera.

 

DIPUTADA GONZÁLEZ MORERA:

 

Gracias señor Presidente, buenas tardes compañeros y compañeras bienvenido don Eugenio y doña Nancy. Quiero felicitarlos por la responsabilidad con la que han analizado este proyecto, creo que si hay alguien que tiene propiedad para opinar sobre él son ustedes el Instituto Tecnológico porque han profundizado bastante en biotecnología.

 

Tenía dos preguntas puntuales, pero creo que una ya la mencionó mi compañero José Joaquín, es en relación con el conocimiento y la relación que existe aquí entre varios proyectos que hay de propiedad intelectual aquí en la corriente legislativa y que sabemos que son leyes de implementación al Tratado de libre Comercio que tienen que ver mucho con todo lo relacionado con la propiedad intelectual, entre los cuales está éste que estamos analizando aquí en Agropecuarios, pero que los han separado y al final todos van a ir a dar al mismo saco.

 

También me gustaría que se refiriera más a fondo sobre la explicación que dio en cuanto al costo de utilizar los genes.  Con las experiencia que ustedes tienen, talvez si nos pueden ampliar un poco más al respecto.

Muchas gracias.

 

EL PRESIDENTE:

 

Muchas gracias, a los tres diputados.

 

Debo decirles que son las 14 y 41 minutos con 30 segundos y a las 14 y 45 empieza el Plenario.  Nosotros podemos llegar hasta las 14 y 44, por tal razón creo que no va ser suficiente el tiempo para sus respuestas, de modo que talvez sería importante repetir la solicitud que hicimos antes, de que si fuera posible y no nos alcanza el tiempo para respuestas, que nos hicieran llegar esas respuestas por escrito a los compañeros.

 

Los voy a dejar en el uso de la palabra para que respondan y a las 14 y 44 les interrumpo un momentito para levantar la sesión y después podemos continuar hasta unos minutos más.

 

MÁSTER EUGENIO TREJOS:

 

Me parece que efectivamente no puede verse una de estas leyes particulares fuera del contexto que la enmarca que es el Tratado de Libre Comercio y las exigencias que éste plantea.  Sobre todo porque este Tratado de Libre Comercio impone nuevas reglas que van mucho más allá y tienen mayor alcance que las propias que establece la Organización Mundial del Comercio.  Por ejemplo, en materia de patentes, el hecho de que se hayan planteado los datos de prueba, eso es una ampliación prácticamente de los monopolios privados. Vean ustedes qué contrariedad, a nosotros se nos exige abrir supuestamente un monopolio del Estado que es el ICE, pero se refuerza la tesis de monopolios privados.

 

En materia de propiedad intelectual la historia demuestra que casi todos los países desarrollados no reconocieron los derechos de propiedad intelectual durante la fase del desarrollo, éste es un tema fundamental.  Vean que los países desarrollados comienzan a plantear el tema de la propiedad intelectual hacia finales de la década de los 60 y comienzos de la década de los 70.  ¿Por qué lo empiezan a hacer? Porque en ese momento se habrá dado un proceso de inflexión del modelo Fordista-Taylorista de producción y que había sido altamente contaminante..

 

EL PRESIDENTE:

 

Disculpe seño Rector, vamos a proceder a levantar la sesión.

 

Continuamos fuera de sesión con los compañeros que lo tengan a bien.    

 

Al ser las catorce horas, cuarenta y cuatro minutos, se levanta la sesión.

 

 

 

 

 

 

Dip. Salvador Quirós Conejo                                  Dip. Gladys González Barrantes

PRESIDENTE                                                         SECRETARIA

 

 

Comisión de Asuntos Agropecuarios

28-febrero -2007 Nydia / Flor / Nancy

Rev. Asistentes Ejecutivas